Colección Historias de Anita | Los fantasmas asustan a mi amiga

by - agosto 22, 2020

Como conté en una historia pasada, aquella vez que visité a Anita trataron de asustarme los fantasmas de su casa moviéndome la manija de una puerta de cristal. No fui la primera persona a quien le pasó esto y aquí te cuento lo que le sucedió a Viviana una amiga de la universidad de Anita. 


Los fantasmas asustan a mi amiga

Mujer es asustada por fantasma


Se había hecho muy tarde aquel día... recuerdo que la habíamos pasado bebiendo unas copas por mi cumpleaños y una de mis amigas, quien vivía lejos, prefirió quedarse a tomar un taxi. En aquel entonces teníamos un cuarto de visita disponible así que le dije que podía quedarse allí, aunque le advertí que quizá no pasara muy buena noche porque habían ruidos raros de noche. Ella se burló y me dijo que no intentara asustarla, después de todo, ella tenía el sueño pesado y nada sería capaz de despertarla. 

La deje en el cuarto y fui al mío... a eso de las 3 de la mañana la oí gritar y fui a verla... ella gritaba como si hubiera visto al diablo mientras señalaba a su alrededor... la podía ver por la luz del pasadizo que le daba de frente... entonces encendí la luz y ella me miró extrañada y muy asustada... no me quiso decir nada en el momento... pero los pocos tragos que había tomado se le pasaron en el momento... me hizo llamar a un taxi de confianza y se fue sin querer decir más... Eran fin de semana y no tendríamos clase juntas hasta el marte y ahí fue que la volví a ver... y no me aguanté para preguntarle qué era lo que le había pasado... Ella dudó al inicio, de hecho hasta tenía miedo de acercarse a mí... hasta que me dijo... - Me despertaron ... había unos ojos sobre mí... no veía la cara, solo veía los ojos y entonces una voz que dijo que me fuera y después... sapos... muchos sapos por toda la habitación saltando y haciendo ruido... sapos enormes... ¿no los viste? Cuando encediste la luz ya no estaban, pero tenía que irme... lo que fuera que estaba en ese cuarto no me quería allí... ¿acaso no te ha pasado?

En realidad ha mi no me ha pasado nada malo... pero si he tenido amigas que se han ido de la casa de madrugada o familia que viene de visita y que no ha podido dormir en los cuarto por sentirse observados o intimidados... Como sea... a mí nunca me ha pasado más que oir pasos o cosas que se caen... pero nada tal como ver sapos por toda la habitación. 

Nunca me he quedado a dormir en casa de Anita, pero... si lo hiciera, creo que haría algo que siempre te dicen que hagas cuando vas a un lugar cargado de energías: Pide permiso para entrar y pide permiso para quedarte... porque a veces los espíritus guardianes de la casa no dejan que cualquiera se quede en ellas. Para mí que lo que ahuyentó a la amiga de Anita fue el cráneo del entierro que hallaron en su casa hace muchos años... y es que, después de todo: las calaveras cuidan la casa 

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